Ya han pasado la mitad de las navidades y tenemos tod@s los bolsillos llenos de grandes ilusiones.  Son fechas de buenos propósitos y de deseos lanzados al aire, mis deseos para 2017 son sencillos.

Me gustaría que el programador de las centralitas únicas de MotoGP sea agraciado con la lotería y deje las motos sin electrónica, que DUCATI reverdezca los laureles de la victoria de manera habitual y veamos las motos de Borgno Panigale en lo más alto del olimpo motociclista, copar los tres cajones del podium con las máquinas desmodrómicas y no dar opción de réplica a la marca de los diapasones o a la fábrica del ala dorada.

En cuanto a SBK mis deseos simplemente son seguir en el día de la marmota al que nos ha tenido mal acostumbrados el espigado Chaz Davies, despertar cada mañana de carrera con una victoria, es un deseo o un recuerdo…

Tiene que ser “EL AÑO” el marcado con el 7, han pasado diez años desde el mundial de Stoner y qué mejor manera de homenajearlo que repitiendo el entorchado mundial de la máxima expresión del motociclismo; siempre que se acierte con la aerodinámica de la futura GP17 podemos tener un buen año, que ya toca.

Hay muchos satélites de calidad en la casa madre, si los pilotos de fábrica no dan la talla, seguro que tenemos algún irreverente piloto llamando a las puertas del box rojo. Ya el año pasado vimos como subían de categoría a Héctor Barberá, el piloto de Dos Aguas subía en la GP16 por la lesión de Andrea Iannone,  por qué no volver a ver una situación parecida, o una moto pata negra pintada con los colores de otro patrocinio.

En cuanto a SBK, lo mismo que en los prototipos,  si se sigue la progresión en el desarrollo de la moto, si se siguen las líneas marcadas, seguiremos disfrutando de grandes resultados, grandes batallas y grandísimas carreras, tiene/debe ser el año del entorchado mundial para la PANIGALE, una moto tan admirada como parca en títulos.

Soy de los que piensan que se está cocinando una nueva SBK en Bolognia, que puede ver la luz en el momento en que la 1299 recupere el número 1 para los carenados rojos italianos, pero me huele a V4. El reglamento tiene mejores ojos para un cuatro cilindros en V aunque le hagan funcionar como un big twin, seguiremos cediendo tradición.

Bueno, pues como yo he vendido mi alma al DESMOnio, seguiré buscando la luz al final del túnel, seguiré pensando en rojo y seguiré palpitando a ritmo de V2.

Vais a permitirme que esta semana EL EFECTO GIROSCÓPICO sea un poquito más corto, pero tened en cuenta que son fechas en las que medio mundo espera a un tipo de rojo bajando por su chimenea. EL ALGODÓN NO ENGAÑA  y el cuero no cede…

FELICES FIESTAS Y PRÓSPERO 2.017.

 

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