Con el launch oficial de la KTM RC16, no sólo le dimos la bienvenida a un nuevo equipo que entra en la locura del MotoGP, sino que también le dimos la bienvenida a lo que se puede convertir en un nuevo orden mundial.

Por: Alex Reyes
Twitter: @EthanGilles

La hermosa RC16, develada en Austria el pasado lunes , tuvo muchos murmullos y comentarios acerca de su belleza, su parecido a la Honda RC213V y a unas declaraciones de Pit Breier en donde hace alusión de porque la decisión de la casa de Mattighofen para crear toda esta nueva estructura:

“Veíamos con tristeza cómo formábamos grandes pilotos en la Rookies Cup… para luego dejarles escapar. Luego les vimos desarrollarse con nosotros en Moto3 y ser campeones… para luego perderles en Moto2. Si queríamos ir a MotoGP, tendríamos que hacerlo siguiendo a jóvenes talentos desde el principio.”

Pero las declaraciones que realmente impactaron fueron las del CEO de KTM, Stefan Pierer, quien sacó toda la artillería contra Honda:

“No estamos interesados en suministrar motores en Moto2 porque eso no nos daría valor. Competimos en muchas disciplinas y lo que hemos presentado hoy ya es bastante. Moto2 es más barato que Moto3 porque los motores son cerrados, y vienen del fabricante que más odio, Honda, pero no tengo ningún problema en montarlo en una KTM…”(…) “Honda es el gran desafío, y en segundo lugar Honda siempre está intentando hacer trampas esquivando el reglamento. Mira lo que pasó en el Dakar hace dos meses… Siempre es lo mismo. También en Moto3. No sé por qué lo hacen porque no lo necesitan. Ésa es la razón por la que nos gusta ganar a Honda”

Palabras grandes para un recién llegado. Pero por coincidencia, palabras que pueden definir un nuevo orden mundial en unos años. Y ese mismo tipo de pensamiento lo vi hace unos años, cuando un pequeño también decidió entrar por la puerta grande “regalando trompadas a placer”

A finales de 2004, la debacle del equipo Jaguar Racing estaba anunciada. Ford (quien en su época era su casa matriz), decidió cortarle la ultima linea de vida que el equipo tenia. A mediados de Noviembre, se firmó un acuerdo entre Jaguar y Dietrich Mateschitz para comprar su cupo para el Mundial de F1 de 2005, así como los activos de Jaguar en Milton Keynes, Inglaterra. De esa manera, nació el Red Bull Racing.

Cuando el orden establecido de la F1 conoció acerca de la entrada de la bebida energética al prestigioso Mundial, las burlas empezaron a caer a granel: “Es SOLO una marca de bebidas gaseosas”,”Mucho tiempo no dura”,”No le doy mas de dos años”, etc. Y las burlas se multiplicaron cuando Mateschitz anuncio que la idea de Red Bull Racing era “Ganar el Mundial de F1 lo antes posible”. Palabras grandes para un recién llegado… pero también palabras de alguien que confía en su proyecto.

Regresando a KTM, la unión entre la casa de Mattighofen y Red Bull como sponsor principal no es de casualidad. Probablemente en una mesa se sentaron Mateschitz y Pierer a hablar de como atacar esto. Y probablemente el viejo zorro de Red Bull le dijo “Dales donde le duele”… Hasta ahora, la entrada de las nuevas casas al Mundial de MotoGP han sido con total humildad: Desde el regreso de Suzuki, pasando por Mahindra y cerrando con el inicio apresurado de Aprilia. Todas llegaron respetando el trabajo de los que estaban en el Mundial ya. Pero no KTM… porque KTM se dió cuenta que la mejor manera de dejar una impresión es hacer que tu primera dure toda la vida. Como lo hizo Red Bull.

Ahora ¿Tiene KTM lo suficiente para garantizar sus palabras? Si. La llegada de Mike Leitner como Jefe de Proyectos le brindó la seguridad de alguien que conoce una Honda hasta el último tornillo posible, ya que Leitner fue el crew chief de Dani Pedrosa por muchos años. Es por eso que la RC16 se parece demasiado a una Honda: Porque si vas a “copiar” algo que sabes que ya funciona, copíalo de lo mejor del momento. Y con los campeonatos de Marc Márquez y Casey Stoner, ¿quien puede discutir que la Honda es la mejor moto de MotoGP de la presente década?

¿Donde esta el punto flojo de este empaque? Probablemente en los pilotos. Tanto Pol Espargaró como Bradley Smith son los últimos pilotos que se me ocurren para que manejen la RC16, por su pasado en Yamaha. Pero tienen que entender que su labor es la de sacarle kilómetros a esa moto. De conseguir buen feedback. De recoger buenos puntos y de algún podio ocasional. Aunque están en el paquete del futuro, no es para ellos.

Realmente lo que KTM busca hacer con infraestructura lo que Red Bull hizo en cuatro años con dinero: Tener al próximo fuera de serie amarrado a su futuro. Tener al próximo Marc Márquez y no dárselo a Honda… o al próximo Casey Stoner y no dárselo a Ducati… o al próximo Maverick Viñales y no dárselo a Yamaha. Por eso es que las palabras de Pit Breier daban en el corazón de este proyecto. Porque cada vez que un fuera de serie pasaba por las manos de la austriaca, lo tenia que dejar ir porque no había mas adelante en su escalera. KTM quiere que su próximo fuera de serie, que vendrá de las entrañas de la Red Bull Rookies Cup, haga la escalera completa hasta MotoGP en donde KTM tendrá una maquina lista para ir por el asalto del Mundial.

Y cuando esa ecuación se devele completamente y KTM logre el codiciado titulo de Campeón del Mundo de MotoGP en constructores, entonces un nuevo orden mundial habrá llegado. Así como lo hizo Red Bull en 2010 cuando puso de rodillas a Ferrari, Williams y toda la vieja guardia de la F1 con Sebastián Vettel por cuatro años seguidos, KTM lo va a hacer y pondrá de rodillas a Yamaha, Ducati y particularmente Honda que, según lo explicado por Pierer, hará que la hincada sea mucho mas satisfactoria.

Total, nadie cree que este proyecto de KTM pueda hacer lo mismo que su contraparte austriaca. Como en su época con “la marca de las bebidas gaseosas”, los de Mattighofen probablemente fallen “… porque ni siquiera tienen una verdadera superbike a la venta”

Denle tiempo al tiempo que el tiempo os dirá la razón. Hasta una nueva oportunidad.

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