Pasadas unas miserables dos carreras, ya se oyen rumores malintencionados sobre si Lorenzo acabará su contrato e incluso sobre si abandonará la fábrica de Borgno Panigale antes de acabar el presente curso.

Por: DESMO_Adicto
Twitter: @DESMO_Adicto

Absolutamente nada, tonterías, sólo alguien que no haya seguido las carreras podría creerse semejante patochada, yo soy el primero que le he dado caña a Jorge, no es santo de mi devoción, pero analicemos la realidad y no los números.
Qatar:
Una carrera marcada por la lluvia en el desierto. No es una manera de hablar, es la realidad. A eso súmale un cambio de moto que es como la noche y el día; la Yamaha pura dulzura, la Ducati fuerza bruta; no haber ido bien el año precedente en agua y no haber rodado apenas con la nueva moto en agua; asfalto deslizante, condiciones muy muy raras… es imposible tomar en cuenta esa carrera, no es real, de hecho yo creo que no se debería ni haber salido a correr.
Argentina: 
Una pésima calificación, solventada con una gran salida donde remontó muchas posiciones, ganando el interior de la curva y topándose con la rueda trasera de Andrea Iannone. No sólo eso, sino que el encontronazo le llevó al suelo; así es muy difícil ver la adaptación de un piloto a su nueva máquina. Pero hubo un detalle que me hace creer que hay esperanza: la cámara de la Ducati nos permitió oír los gritos de “Giorgio”, rabia contenida, ganas, motivación, truncado todo por el azar.
Ha sido criticado por ese gesto. Yo sólo podría reprocharle que tirase la GP17 al suelo, producto de la frustración, pero es un gesto feo con tu equipo, tu marca. Pero los gritos al más puro estilo de ESPARTA, sí demuestran que hay carácter ganador, el problema es más de ADN.
Cada moto tiene el ADN que las marcas quieren transmitirles: dulces, manejables, correctas o rígidas, exigentes y diferentes. El ADN DUCATI es el segundo. Unos pocos confunden la diferencia con la extravagancia, o simplemente no tienen lo que hay que tener para domar una bestia bicilíndrica llena de par.
Me viene a la mente la frase de Rossi, “Hay que tener huevos para llevar una DUCATI” y eso es algo que no todo el mundo tiene. Puedes creer que te sobran, pero nunca te has visto en la tesitura de abrir gas mientras deslizas los sliders de tu mono por el suelo, sabiendo que a la mínima insinuación, vas a salir catapultado a la siguiente curva. Una moto nippona es más permisiva; una DUCATI, es eso, una DUCATI.
Muchos han pasado por la pequeña fábrica de Bologna, pero no todos entienden su idiosincrasia. Puedes tener una DUCATI y no llegar a ser ducatista en la vida, o puedes pasearte en una R6, CBR, ZXR y ser más el ducatista del barrio. Un ilustre de la marca, con nueve títulos mundiales y muchas monturas distintas a sus manos, no pudo adaptarse a las exigencias de DUCATI.
Veremos qué pasa con Lorenzo, pero si bien la moto que se encontró Rossi no tiene nada que ver con la actual, las de sus rivales tampoco. Siempre se dijo que Valentino en cuanto a tiempos fue superior a Stoner el año anterior, pero eso no cuenta si en el mismo curso te sacan 4 décimas por vuelta. La GP17 traía una evolución aerodinámica de años, y bastó con inquietar a las megafábricas japonesas para cortarles las alas. Hace años que existen las alas en Ducati y en el mundo de las dos ruedas, pero no fue hasta 2015 cuando vimos de qué eran capaces. A los vídeos me remito: ver a Iannone hacer adelantamientos de 2 en 2, bien sea en recta,  bien sea en curva, fue lo que puso en alerta al imperio del sol naciente.
2016 fue el año de la confirmación. Después de desarrollar unos apéndices efectivos, la mala suerte y las ganas de ganar redujeron los resultados; pero el germen estaba ahí, ya estaban avisados, si quieres seguirme tendrás que cortarme las alas. Y lo hicieron.
¿Qué sucede ahora? Que el tren delantero no se sujeta al suelo como lo hacía hasta pasados los test en Cheste. Hubo quien vio la luz, pero al quitar los aditamentos en el carenado se hizo la noche. La esperanza es un carenado revolucionario que si bien es feo, puede devolver a la bestia a las posiciones asignadas a los tres primeros pilotos en ver la bandera de cuadros.
Soy ducatista, no soy de Lorenzo, pero estamos los dos en el mismo barco. Y si bien no le voy a regalar los oídos, tampoco voy a ensañarme con él, porque si hay algo que jamás se le podrá reprochar y que más de [email protected] debería recordar, es que en tiempos difíciles para Rossi en Ducati, Lorenzo se comportó como un SEÑOR, y si no, tirad de videoteca y tomad ejemplo.
Sólo los que lo intentan pueden fallar, pero sólo si lo intentan podrán demostrarse a sí mismos que son capaces de hacerlo.
Atentamente @DESMO_Adicto

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here