Esta vez, no hay GP. Sino del amor a la ruta y a las concentraciones…

Por: Oscar Gómez Almendro
Twitter: @oscarmotogp

Una semana más llegan las Ráfagas. Pero esta vez son distintas: Otras semanas hablamos de carreras, pilotos, circuitos, GP… Pero esta vez os voy hablar de algo que tenemos todos al alcance de mano, de algo que creo a todos como moteros nos encanta, algo que es una válvula de escape tanto de la rutina como del trabajo: No es otra cosa que las concentraciones. Gracias a Dios en nuestro país como nos pasa con los GP, tenemos multitud de oportunidades de disfrutar de un fin de semana de desconexión. Solo debes buscar la que más se adecua a tus posibilidades asi sean económicas, zonales o por el tipo de moto que tengas.

Seguro todos tenemos una que buscamos asiduamente cada año, yo os voy a contar la mía. La concentración del Lago de Sanabria es un entorno privilegiado tanto por la naturaleza que allí podemos disfrutar, como por una red de carreteras que discurre por la proximidades del lago y por la gastronomía. Este año la comenzamos con una prueba adicional e inesperada: La climatología. Cosa rara es ver llover en Madrid en verano, pues este viernes el mal tiempo puso a prueba las ganas de concentración de todos: lluvias torrenciales, ciudad colapsada, estaciones de metro inundadas y carreteras cortadas decidimos seguir adelante y buscar nuestro “oasis” en Zamora.

Nos comunicamos con la organización para saber cómo estaban por allí con Miguel, que es uno de los que se pasa todo el año preparando el evento y que durante el fin de semana no se separa de un micro para dar instrucciones, ni de su moto para encabezar las rutas. Mi admiración y agradecimiento hacia todos ellos. Una vez nos dieron el parte meteorológico salimos dirección A6. En este año se conmemoraban el 25 aniversario de la primera convocatoria de esta concentración. La primera la organizo Javi “El Chopero” allá por 1992. Además, se erigió en su honor un monumento, para agradecer aquel momento de locura en el que se le ocurrió esta quedada de amigos.

Este año, como todos, he tratado de disfrutarla lo máximo ya que luego tarda otro año en llegar la fecha señalada. No nos hemos perdido ninguna de las actuaciones de Emilio Zamora, gran campeón del mundo de Stunt y que hizo las delicias de los asistentes con sus piruetas y sus motos Ducati preparadas a conciencia para la ocasión. El Viernes noche la primera de sus actuaciones, brindando solo un aperitivo de lo que nos preparaba en las siguientes del Sábado. Simplemente increíble hasta donde llega este hombre con una moto. Por cierto, estuve todo el fin de semana pendiente para poder pasar un rato, charlar con Emilio y dejarnos disfrutar de sus motos más de cerca, ya sabréis más de esta charla en otro momento.

Después pudimos disfrutar de rutas por la zona: Empezando por la ruta hasta la alcobilla con unos castaños centenarios, pasando por la ruta hasta ribadelago junto al lago. Por supuesto todas estas rutas terminan de la misma forma, como le gusta a todo motero: Con algo fresco para beber (sin alcohol, por supuesto), un buen aperitivo y una compañía incomparable, suerte tengo de tener mujer motera, Maite, que no se pierde una carrera ni una salida, aunque no estuviera planificada.

Uno de los momentos más emotivos de la concentración llega el sábado por la noche: Con la antorchada en recuerdo a los compañeros caídos en la carretera que es siempre emocionante. Además es una de las rutas que organizan que más ha calado en los lugareños que, aun siendo bastante tarde y transcurriendo por oscuras carreteras, llenan las cunetas para fotografiar y animar a los participantes de la marcha. Hablamos de familias completas, con los niños que serán los futuros moteros, emocionados con el ruido de las maquinas. Esta transcurre hasta la localidad de San Martin de Castañeda, en cuya plaza del monasterio nos esperan los organizadores con un chocolate caliente, que es conocido como “el fresco”, que de verdad que se agradece a esas horas, y más fiesta allí claro.

La noche del sabado es el momento donde más gente se congrega, además con la segunda parte de las actuaciones de Emilio Zamora. Tambien tenemos el escenario donde se disfruta de conciertos, discoteca y hasta espectáculos de magia.

Y sin darte ni cuenta llega el Domingo. Pasamos por la entrega de trofeos, más sorteos, siempre con la sensación de que allí el tiempo pasa demasiado deprisa. Hora de preparar las motos y cargar la mochila, cargarse de nuevos amigos, con los que con suerte compartiremos parte del camino de regreso a nuestros respectivos destinos, esperando volver a regresar en un año.

Quería agradecer el buen hacer de toda la organización, que como siempre se han dejado la piel para que todo salga a pedir de boca. Todos ellos voluntarios y que siempre nos atendieron fenomenal. Un agradecimiento especial a Miquel Angel, que fue mi contacto con la organización en todo momento.

A comenzar de nuevo la cuenta atrás, que comienza hoy mismo y llegara justo 363 días de espera. Como siempre, reciban un saludo y ráfagas moteras en ruta esta vez. Hasta la próxima semana.

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