La última carrera de MotoGP fue válida para poner a prueba las últimas normas adoptadas para reducir el riesgo en la calle de boxes.

Por: Rubén Carballo
Twitter: @Ruben_DXT

El Gran Premio de la República Checa nos dejó varias imágenes que quedarán en la retina colectiva. Tanto antes como después de la carrera de MotoGP, especialmente las que recordaron al recientemente desaparecido Ángel Nieto, como el minuto de silencio guardado en su memoria por todo el paddock o el triplete español en el podio, formado por Marc Márquez, Dani Pedrosa y Maverick Viñales, en su honor, como también en la misma prueba.

La lluvia desencadenó el caos y una catarata de trabajo en los boxes de los equipos. La desaparición del agua en la pista obligó a los pilotos a cambiar de moto durante la carrera, siendo Márquez el más favorecido en su elección, en parte por una errónea decisión con los neumáticos, que le duraron apenas unas vueltas, y en parte también por estrategia, jugándosela antes que nadie. Lo cierto es que el 93 volvió a relucir en un terreno de arenas movedizas, quedando claro que en este terreno se mueve más bien que nadie.

Sin embargo, en el pit lane, no a todos les salió la jugada como a Márquez. Especialmente llamativo, en el aspecto puramente deportivo, fue lo sucedido en Ducati. Con un Jorge Lorenzo reencontrándose en condiciones de agua, rodando en la parte delantera de la carrera, y mejorando sus sensaciones en seco con el nuevo carenado, los mecánicos de la fábrica italiana tiraron a la basura el trabajo del mallorquín al no tener su Desmosedici GP17 lista cuando paró para realizar su respectivo cambio. Así, el 99 perdió varios segundos que le condenaron, ya que finalizó en el décimo quinto puesto.

Pero, por otra parte, se vieron escenas que pudieron comprometer la seguridad de todos los trabajadores en los boxes, entre los que se incluyen los pilotos, los mecánicos, los periodistas o los fotógrafos, para las que MotoGP se estaba preparando desde hace tiempo. Y es que el año pasado se aprobó que, para esta temporada, dichos trabajadores debían llevar cascos durante las sesiones de clasificación del sábado y los Warm UP y las carreras que sean ‘flag to flag’ del domingo, como la de este fin de semana, para evitar mayores daños en posibles accidentes.

https://www.youtube.com/watch?v=ZSeTlKDnMEU&ytbChannel=Muhammad%20S%27%20Amien

La mayor prueba de fuego para esta norma fue el incidente que tuvo como protagonistas a Andrea Iannone y a Aleix Espargaró. Cuando el de Suzuki entró a boxes a cambiar de moto, se topó con el español, que salía, provocando la caída del italiano, que, además, tiró la moto de su compañero de equipo, Álex Rins, quien, tras la carrera, manifestó que sus manillares no estaban bien a causa del desafortunado accidente.

Analizando la situación, lo cierto es que la culpa puede quedar repartida, pero con bastante más responsabilidad por parte de Aprilia. Como explicaron tanto Espargaró, que dijo que nadie le señaló que venía un piloto por detrás suyo, como Iannone, y como se observa en un vídeo grabado por un mecánico de la marca italiana, el encargado de dar luz verde a la salida de Espargaró duda y parece no ver al italiano en un principio, y cuando le ve, ya es demasiado tarde. Si algo se le puede achacar al 29 es que no frenase, pero su deber era pasar, y no dejar paso.

Al hilo de esta situación, que le ha costado tres posiciones de sanción a Espargaró para la parrilla de Austria, este manifestó tras la carrera que era necesario cambiar el reglamento en lo referente al “flag to flag”, alegando que “estaba claro que esto iba a pasar tarde o temprano, varios pilotos nos habíamos quejado de esta regla, porque no es normal que, con los nervios de la carrera, el piloto que entra primero tenga que perder tiempo y esperar al que viene detrás”.

Además de este hecho, hubo otro antes, durante el calentamiento de la mañana del domingo, muy similar, pero con otros dos protagonistas: Loris Baz y Jorge Lorenzo. En este caso, el francés salió y ningún mecánico de su equipo estaba pendiente frente al box de la posible entrada de otros pilotos, lo que propició que casi se tocaran al encontrarse, ante el enfado del mallorquín.

Queda más o menos claro que, a pesar de haber trabajado en la dirección de mejorar la seguridad, y después de, afortunadamente, no haber lamentado ningún daño grave en Brno, queda trabajo por hacer para perfeccionar el sistema de cambio de moto.

Probablemente, la figura de un mecánico controlando el tráfico en el pit lane deba ser utilizada por todos los equipos y, además, tengan que debatirse en las próximas “Safety Comissions” de los viernes posibles cambios en este sentido, algo que con toda seguridad se hará. Por el momento, podría a decirse que el desarrollo de los “flag to flag” progresa adecuadamente, pero necesita mejorar.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here