El piloto español no ha cuadrado una mala temporada en 2017: Ha sido el mejor piloto satélite e incluso ha estado en algunas carreras por delante de Marco Melandri. Sin embargo, la presumible subida de Michael Rinaldi podría dejarle fuera del equipo Barni.

Por: Rubén Carballo
Twitter: @Ruben_DXT

Con la temporada 2017 del Mundial de Superbikes finalizada toca, aprovechando los datos y resultados recogidos este año, comenzar a perfilar la parrilla del 2018, que aún está lejos de quedar cerrada, especialmente entre los equipos satélites.

Lo cierto es que, a día de hoy, únicamente están ocupados 11 asientos para la próxima campaña: Los oficiales de Kawasaki, que repetirá con el tricampeón Jonathan Rea, el gran rival a batir incluso para Dorna y la FIM, y Tom Sykes. Los de Ducati, donde seguirán Chaz Davies y Marco Melandri y darán la bienvenida a la nueva moto tetracilíndrica. Los de Yamaha, con Alex Lowes y Michael Van der Mark. El de Honda, una marca que arrancará un nuevo camino de la mano de Leon Camier, procedente de MV Agusta que ha decidido fichar al español Jordi Torres.

En lass satélites, tenemos las de Kawasaki del Orelac Racing, (desembarcando en SBK junto a Leandro Mercado), Puccetti Racing (con el turco Toprak Razgatlioglu) y del Go Eleven donde continuará Román Ramos. Así pues, quedan aún unas cuantas incógnitas por resolver, siendo una de las más llamativas la de quién se subirá a la Ducati satélite del equipo Barni. Hasta Qatar la moto era ocupada por Xavi Forés pero en este invierno puede tener un nuevo dueño: Michael Rubén Rinaldi.

El piloto italiano ha resultado campeón para la marca esta temporada en la categoría de Superstock 1000 tras finalizar sexto en la general en 2016, por lo que llama seriamente a la puerta del Mundial. De esta forma, se presenta un dilema: Ante la dificultad económica de poner dos motos en pista en Barni podrían verse obligados a dejar de contar con Forés para 2018, según informaciones que han ido apuntando varios medios durante la segunda mitad de esta temporada. Y ello tras un 2017 en el que el piloto de Llombai ha ofrecido unas actuaciones más que interesantes que bien podrían valerle la continuidad en el equipo dependiente de la fábrica bolognesa.

Pese a algunas carreras que le han conllevado algo de irregularidad, Forés ha logrado terminar séptimo en la clasificación de pilotos que quedó completada el pasado fin de semana en Qatar. Así, el valenciano ha sido el mejor piloto satélite, por detrás de los tres equipos que pueden considerarse realmente oficiales en lo que a implicación se refiere: Kawasaki, Ducati y Yamaha. Repasando todas las citas a lo largo del año, se observa, además, que lo único que le ha faltado al español ha sido terminar en el podio, contando con que ganar se antoja bastante complicado en su situación de desventaja técnica.

Como balance general, Forés ha acumulado tres cuartos puestos y seis quintos como mejores resultados en veintiséis carreras. Sin embargo, en algunas pruebas llegó a estar por delante del oficial de su fábrica, Marco Melandri, que resulta el ‘peor’ (por puntos) del duopolio de los italianos y los japoneses de Kawasaki. Por ejemplo, dicha situación se dio en las segundas citas de Imola (4º de Forés por 5º de Melandri), Magny-Cours (mismos resultados que en Italia) y Losail (5º del español por 6º del italiano).

Podría decirse que, de alguna forma, Forés ha incluso llamado a la puerta de la escuadra oficial, pese a que en Ducati no tardaron mucho en renovar a Melandri. Contando que algunos resultados del piloto de Ravenna deben, o deberían, haber hecho pensar en el seno de la marca, básicamente porque con la superioridad con la que ha contado la Panigale R en la pista (que se ha visto reflejada en las 7 victorias de Chaz Davies, aunque no en la lucha contra Rea) un piloto con la moto “pata negra” no puede permitirse que un satélite le plante batalla en repetidas ocasiones. Una batalla que, a todo esto, podría haberse traducido más en los resultados: Sin ir más lejos en la primera carrera celebrada en Qatar, donde Forés se fue al suelo cuando luchaba por el podio, manteniéndose por delante del transalpino.

Ojo, esto no quiere decir que Melandri haya hecho una mala temporada. Ha cumplido con el ‘mínimo’ que se le podía requerir: 4º en el campeonato en su regreso al Mundial tras un año de parón. Además sus resultados también pueden destacarse positivamente, con una victoria y hasta 12 podios desde Australia. Pero, aun así, la diferencia con su compañero de equipo (que resulta ya bastante notable) y detalles como la batalla planteada de Forés especialmente en la segunda parte del año, pueden y son para hacer recapacitar.

Sobre la situación de Forés, parece claro que ha cumplido con creces su cometido inicial. El 7º, en su caso no es nada despreciable, pero puede verse desplazado de todas maneras por la imparable subida hacia arriba de Rinaldi. Lo que también está claro, visto lo visto, es que en Ducati hace falta una moto: Bien sea una segunda en Barni… o la moto oficial a la que menos partido se está sacando. Como en ese pasaje bíblico, Fores se encuentra entre dos aguas. Veremos que sucede cuando llegue Australia el año que viene.

Dejar respuesta