Tenía que terminar la temporada así, con suspenso, con una nueva salvada del único hombre en la tierra capaz de parar la moto desde el piso. Márquez es justo campeón y se consagra en un año donde resurgió Ducati y en donde nuevamente demuestra que en HRC hay más piloto que moto

Marc Márquez. Campeonísimo, el de Cervera se sitúa en el olimpo de los mejores de la historia con una
carrera en donde pasó de todo, hasta con susto incluido. Si bien llegaba a Valencia como el amplió favorito a retener la corona, Márquez tuvo su momento de miedo cuando casi se a al suelo, mientras Dovizioso marchaba en la quinta posición, salvando una caída que pudo haber cambiado el destino del mundial. Finalmente se vio beneficiado por la retirada de Dovizioso y celebró su sexto título mundial.

Andrea Dovizioso. Si realmente necesitaba un milagro para poder llevarse su primer título mundial, al italiano no le salió bien la jugada y sufrió viendo como su compañero de equipo no le permitía avanzar para dar caza a los líderes. Culminó su carrera en la grava con posterior retirada para acabar así con el sueño de Ducati de volver a celebrar con un campeón del mundo. En Valencia todo salió mal, pero eso no resta mérito a la más que excelente temporada que nos dejó Desmo Dovi. Una pena que culminará así

Mapping 8. Lo único que le faltó a Ducati en los mensajes desde el Pitlane para Jorge Lorenzo era “Engine OFF”. El Mapping 8 volvió a aparecer y el español se hizo el ciego para no acatar una orden directa del equipo. Pero más allá de lo feo que se vio la orden en el tacómetro vuelta tras vueltas, pudimos apreciar el sin fin de mensajes que colocaron al balear desde el pitlane  para ordenarle que diera paso sí o sí a Dovizioso. Una imagen deplorable que no se le puede hacer a un campeón mundial.

Maverick Viñales. Hablar de Viñales es hablar de dos personas distintas, inició dominando el campeonato y culminó sumergido en posiciones impensadas. Tras ser uno de los principales candidatos al título en la primera parte del campeonato, cerró en Valencia sin fuerza y sin ganas, sin volver  a encontrar aquellas sensaciones del principio. Perdido casi toda la carrera solo pudo mantener la lucha por puestos del décimo hacia abajo. Viñales no es ni la sombra de aquel que nos entusiasmó en Losail y lamentablemente en Cheste nuevamente pasó sin pena ni gloria.

Marc Márquez. Simplemente una imagen que pasará a la historia, una salvada del piso como solo él la puede hacer. Nuevamente nos dejó asombrado, pero lo increíble es que la salvada de esta carrera valió un campeonato. Ahora sí, hay que decirlo: Márquez nos dejó ¡¡rendidos a sus pies!!

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