Hemos tenido la oportunidad de probar la Harley Davidson Softail Deluxe y ahora entendemos el por qué los estadounidenses la aman

Por: Oscar Gómez Almendro
Twitter: @oscarmotogp

Es cierto que existen muchas marcas de motos, y muchos modelos, pero también es cierto que pocas tienen entorno a ellas un halo que mezcle la nostalgia y autenticidad. Pocas son las que pueden decir que encarnar la esencia del espíritu motero, la sensación de libertad que todo biker busca en su montura.

Pues este servidor en Motonoticias.com ha tenido la suerte de poder probar una novedad de la mítica marca americana Harley Davidson. En concreto la Softail Delux 2018, una moto que ha logrado de un plumazo aunar todo el espíritu de Harley y darle un aire y unos toques de modernidad, acercando a la fábrica de Milwaukee un poco más al siglo XXI.

Quien iba a pensar que el señor Willian S. Harley y los hermanos Arthur y Walter Davidson que una vez unieron sus esfuerzos allá por 1903 para fabricar su primera moto en un granero de Wisconsin, llegarían hasta hoy día con su energía y filosofía casi intactas.

Una vez comenzaron a producir algunas unidades pocos años después, lo que parecía podía haber sido un freno al desarrollo de su proyecto, fue todo lo contrario. Fue once años después de comenzar su andadura, cuando en 1914 estalló la 1ª Guerra Mundial, esto que podría ser un punto y final a una empresa como la suya, fue por el contrario toda una revolución: Fueron los encargados de suministrar las motos que utilizaría el ejército de EEUU en esta contienda, fabricando más de 16.000 unidades en su factoría.

En unos pocos años ya se podía comprar una H-D en casi todo el mundo. Pero la devastadora caída del mercado de valores de Wall Street en Estados Unidos, mundialmente conocida como el Crash del 29, junto con la Gran Depresión, los puso de nuevo contra las cuerdas. Pero paradójicamente la llegada de un nuevo conflicto bélico, esta vez la 2ª Guerra Mundial hizo reflotar la marca.

Fue entonces cuando su aire de irreverente, su espíritu de rebeldía y libertad, cambió por la entrada de la marca en algunas películas de Hollywood donde se las utilizaba para resaltar. Películas como “Salvaje”, con Marlon Brando y “Easy Rider: Buscando Mi Destino”, con Dennis Hopper y Peter Fonda, crearon una imagen que poco a poco debieron sus propietarios ir eliminando:  El mito/estigma de unir las motos a los maleantes y delincuentes.

En 2008 la marca tomo el rumbo que ahora lleva, dejando de fijarse en lo que hacen otras marcas y centrándose en lo que mejor se les da, hacer motos únicas.

A todo esto llegamos a la moto de esta prueba, es esta uno de los modelos más emblemáticos de la marca, la Softail ha ido evolucionando a lo largo de los años hasta llegar a su máxima expresión en el modelo 2018, con unas mejoras que han logrado llevar esta moto a un grandísimo nivel.

A primera vista es una moto, como casi todas las HD, que impresiona nada más verla, con sus llantas de radios, interminables curvas cromadas por todas partes, unos neumáticos con los laterales en blanco, que hacen que la moto sea realmente espectacular. Es la encarnación del sueño americano llegado a nuestro país.

Rápidamente te das cuenta que mantiene su imagen de old school de este modelo pero si nos acercamos más y miramos en detalle nos fijamos en algunos cambios que han llegado para mejorar lo que parecía era imposible.

Los neumáticos, llantas y el manillar tipo pull back con una pieza central que eleva y acerca el mismo al piloto, haciendo las maniobras mucho más fáciles, hacen que se mantenga la estética de los 50.

El tema de suspensiones llama la atención las barras de la horquilla delantera; son  cromadas y muy llamativas, tipo cartucho, característica de esta marca. Las traseras son mono amortiguador muy fácilmente ajustable.

A partir de aquí comenzamos a ver muchas novedades, lo que más resalta en su frontal, que manteniendo la estructura de tres focos clásica, es totalmente nueva, son modernos focos de led, tanto las luces como en los intermitentes y la luz de freno tipo Tombstone, lo que hace que sea muy visible, siendo este apartado una de sus señas de identidad.

En cuanto al chasis y el motor, el primero es nuevo, más rígido y ligero que sus predecesores, no lo cambiaban desde 1984, lo que le da una línea muy hardtail, característica de este modelo, el motor es el nuevo Milwaukee-Eight 107 V-Twin, esta denominación le viene de su cubicaje en pulgadas, un motor suave pero muy enérgico, con unos cromados que deslumbra, que con sus 1745 cc, rinde una potencia más que suficiente de 145 C.V. para mover estos 316 Kg, en orden de marcha, de una moto que en cuanto la arrancas pide que abras gas. Tiene un gran par y la aceleración es brutal.

Con este cambio de chasis y el utilizar un solo amortiguador central trasero bajo el asiento, lo que se logra es que la moto sea más rígida, con un mayor ángulo de inclinación, con lo que es más ágil y rápida en zonas de curvas y rebajan el peso. Todo esto también se logra gracias a que el chasis está construido con un menor número de piezas con lo que hay menos zonas de soldadura. Con todo esto han logrado los americanos que esas pequeñas vibraciones casi se eliminen. Son también parte del carácter de la moto.

 

Es una moto muy cómoda una vez te pones a sus mandos, aun siendo de gran peso y de una longitud considerable, llega a los 2415 mm entre ejes, una vez puesta en marcha se mueve con más soltura de la esperada, al tener una siento bastante bajo hace que las maniobras en parado no sean demasiado complicadas.

Pero vamos a lo que nos interesa, el uso de este tipo de moto. Está claro que los ideólogos de Harley Davidson crearon sus motos con el objetivo de disfrutar de las millas que recorrerías con ellas, se trata de moverte de un punto a otro, sin que estos sean lo importante, lo importen es el camino entre ambos, se disfruta cada km, sientes cada pistonazo como parte de tu propio latido y una vez en marcha lo importante es no parar, el motor, con su sonido te hace alargar las paradas, no te apetece parar esa sinfonía única que solo logran los de Milwaukee. La sinfonía que interpretan el conjunto del motor y escapes son inconfundibles y realmente únicos, sabes que es una Harley con solo dos segundos de oírla.

Muchos son los detalles de calidad que desprende esta moto, en cuanto a sus acabados, por ejemplo, su depósito de combustible, mantiene su formato original, montando sobre el los testigos y los marcadores. Veras que tiene dos bocas de llenado del depósito, pero solo la derecha es real, la otra es atrezo, para mantener la simetría, son bonitos tapones cromados, echamos en falta que no traiga de serie una cerradura, la cual si tienes como opción.

En el apartado de los marcadores, como decía se mantiene la posición de los modelos anteriores, pero en este caso la información de la velocidad, en formato analógico, viene acompañada de una pequeña pantalla digital en la que encontraremos información sobre el funcionamiento de la moto, con la revoluciones del motor, parciales de Km y en el mismo reloj encontraras los testigos del motor del ABS etc…

No busques el piloto de reserva de gasolina, porque no lo hay, en su lugar, cuando el fin de su depósito se acerca, la pantalla digital dejara de marcar lo que tuvieses seleccionado para comenzar a marcarte, junto a una R los Km que aun puedes hacer con la gasolina que queda, no es recomendable apurar mucho, asique una vez te marque la R, busca una gasolinera para satisfacer la sed de tu moto. Por cierto, la capacidad de este ronda los 19 litros.

Estando subido en ella te sientes “importante” es una gran moto pensada para que seas visto, además es esta una de las marcas con más opciones para personalizar tu montura, la unidad que probé estaba homologada solo para una plaza, pero tienes de opción el poder montar un doble asiento que es el Touring, montar alforjas rígidas, toda una colección de tapas para el filtro del aire o incluso un filtro de aire de alto rendimiento Screamin´ Eagle, todo se sabrá a poco y seguro que si optas por comprar una de estas motos en poco tiempo estarás añadiéndoles pequeños o grandes detalles que harán de tu montura una pieza única y totalmente personal.

Con ella compras una filosofía, casi, de vida, terminaras entrando en un mundo que engancha que crea adicción, ya que al igual que para la moto también tu terminaras con muchos de los accesorios que ponen a tu disposición, cascos, chaquetas, guantes…..

Es sin duda toda una experiencia el poder pilotar una de estas emblemáticas motos, si lo deseas y te animas a probar una de ellas, solo debes pasar por alguno de los concesionarios oficiales de la marcar y estarán encantados de dejarte pasar por la experiencia de llevar una de estas obras de arte con ruedas, lo que no puedo es asegurarte que no salgas de allí como un nuevo propietario de una Harley, estas motos crean adicción.

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