Hoy día, prácticamente todos los caminos a emprender, ya han sido recorridos por alguien y en esto de las motos no íbamos a ser una excepción.


Por: Oscar Gómez Almendro
Twitter: @oscarmotogp

Llevo unos días dándole vueltas al recorrido que pueden tener las cosas que nos cuentan las marcas, los pilotos, los técnicos. Todos dejan caer rumores o pequeños comentarios. Es mucha información que, por lo pronto y en algunos casos, nos suena a vieja, a ruido ya escuchado anteriormente, pero en bocas diferentes.

Está clarísimo que uno de los temas más recurrentes de la temporada pasada y comienzo de esta es, sin duda, el cambio de equipo de Lorenzo, las presiones por firmar, si firmaba antes Valentino o él, si él se marchaba “ofendido” por la actitud de Yamaha. Sobre alguno de estos temas ha hablado estos días Jorge en las ondas hertzianas de la cadena SER. Y al analizar un poco, alguna de las cosas que dijo son novedad, y otras suenan re-made. Acá mi explicación:

Valentino Rossi tiene en su vida deportiva una espina clavada que estoy seguro de que, de vez en cuando le duele: Su incursión a Ducati en 2011. En aquel año el italiano comentaba, cada vez que tenía un micrófono cerca, que se marchaba a Ducati por “ser un bonito reto ganar un mundial con una marca italiana como Ducati, nuevos retos para seguir estando delante…”. Esto decía el entonces.

Ahora escuchamos a Jorge y suena una canción parecida, con una música algo diferente pero con una letra muy similar, sobre sus motivos para el cambio ha dicho:  “(…)Después de 8 o 9 temporadas con el mismo equipo y la misma moto todo se vuelve más monótono. Necesitaba algo nuevo para sacar algo más de mí mismo y esto solo ocurre si tienes la motivación adecuada y eso me lo da Ducati…”

Esto comenta uno y comentó el otro, pero los verdaderos motivos siempre salen a la luz si uno espera el tiempo suficiente. Hace unos días Rossi ha modificado un poco la letra de su canción y parece que se vio algo “empujado” al cambio:

“Fue un error irme a Ducati, estaba enfadado con Yamaha, ya que después de haber ganado tanto con ellos me pusieron a un compañero fuerte al lado…”

Está claro, o eso parece, que Lorenzo enfilo sus pasos hacia la fábrica de Bolonia por otros motivos, ya que en el momento de su salida no se estaba planteando la llegada de otro “gallo” al box. El se fue del equipo por una falta de motivación. O eso dice el.  Las malas lenguas dicen que gran parte de esta motivación, además del reto deportivo, vino por parte del aumento en los € de su ficha.

Como decía, el paso del tiempo hace que las verdaderas motivaciones salgan a la luz. ¿Qué ocurrió con Rossi en sus dos años con sus compatriotas? Pasó 2011 y 2012, con unos resultados que ni se acercaron a los objetivos planteados. El primer año solo logró, sobre la GP11, un pobre tercer puesto en Le Mans bajo la lluvia.

Para tratar de mejorar esos resultado pidió a sus nuevos técnicos un chasis de doble viga de aluminio para su GP12. Trato así de asemejar el comportamiento de aquella bestia, como la denominó Casey Stoner, a las motos japonesas que el bien conocía, tampoco esto logro mejorar sus resultados.

Es aquí cuando le toco al piloto de Tavullia regresar a la marca con la que logró sus últimos triunfos, eso sí, con una merma considerable en su nómina y con una gran pérdida de poder en la fábrica. Todo acompañado de un baño de realidad que él no esperaba.

Ahora vemos a Lorenzo, pegándose con su GP17. Está claro que su moto se parece poco a la GP10 que se encontró Vale y se supone que ahora es una moto más equilibrada, pero sigue siendo una moto a la que pocos saben o han sabido sacarle el 100%.

Con su primer baño de realidad Jorge ya dice de forma abierta que está descartado para el título en 2017, que con esta moto es difícil que pueda ser constante. La adaptación que, seguro, le dijeron seria más sencilla no lo está resultando tanto y empezamos a ver caras en el box que nos recuerdan otros tiempos, que creíamos olvidados.

Quien sabe, tal vez en los test que quedan, o en la primera mitad de temporada, las sensaciones cambien. No parece fácil, pero todo puede pasar. Es aún muy pronto, creo yo, para sentenciar. Demos tiempo al tiempo.

Es en estos momentos cuando nos sale la vena de aficionado, queremos o mejor dicho querríamos que nuestro piloto triunfase de nuevo. Seguro que los Tifosi estaban exultantes cuando hizo público su marcha a Ducati. Era el sueño italiano. Y seguro que los espartanos desean ver a Jorge dominar la bestia roja, pero al final nos topamos con la realidad. O tal vez en unos años veamos como la historia del hijo prodigo se vuelve a repetir, con nuevos protagonistas. Será el tiempo el que deje a cada uno en su sitio, con sus triunfos o sus decepciones.

Como siempre, nosotros, espectadores, trataremos de disfrutar lo que nos ofrezcan nuestros idolatrados pilotos. Eso sí, ninguno de nosotros descartará a ninguno de ellos de cara a lograr el triunfo en esta temporada. Una vez avance la misma, todo puede ser.

La próxima columna será tras los últimos entrenos de pretemporada, y a escasas dos semanas del comienzo del campeonato, seguro que algún capítulo más se escribirá en estos días de esta historia.

Como siempre, hasta el próximo lunes, disfrutad los entrenos, ráfagas.

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