El alemán y el francés se enfrentaron en una lucha sin cuartel durante las 12 vueltas de la carrera, primero por la victoria y después por la segunda posición, tras adelantarles Mahias, que acabó ganando. Cluzel cayó y Cortese se proclamó campeón.

Por: Rubén Carballo
Twitter: @Ruben_DXT

Y la balanza se decantó del lado de Sandro Cortese. El ex piloto de Moto 2 se ha alzado con su primer título de Supersport 600, en su año de ‘rookie’, tras una carrera que ha sido una verdadera oda al motociclismo, de 12 vueltas, recortada por la tromba de agua que cayó desde la tarde qatarí, de verdadera pasión, con agua aún en pista y con un duelo que ya ha pasado a la historia y que se recordará durante mucho tiempo.

Un duelo que se forjó ya en la primera vuelta. En la salida, el hombre de la pole, Lucas Mahias, sufrió un caballito para acabar yéndose largo en la primera curva y perdiendo la primera posición en favor de Cluzel, que partía tercero. Cortese, por su parte, quedó en dicha posición tras ser rebasado por Corentin Perolari, rematando un gran final de año sobre la Yamaha de GMT94.

En los primeros compases, los dos rivales por el título comenzaron a medir sus fuerzas: Cortese llegó a colocarse segundo y después pudo pasar a Cluzel en su segundo intento de adelantamiento, aunque el de NRT no tardó en devolvérsela. Así, ambos pasaron a encabezar el grupo de cabeza, donde marchaban Perolari, que pudo volver a adelantar a Cortese, aunque no duró mucho segundo; Mahias y Thomas Gradinger.

A 8 vueltas del final, Cortese subió el nivel, pasó al ataque y superó a Cluzel, y empezó a marcar vuelta rápida tras vuelta rápida. Esto hizo que el galo perdiera comba, lo que provocó que Mahias, tras adelantar a Perolari (algo que también hizo Gradinger), se pegara a su rueda. Sin embargo, el #144 optó por quedarse detrás y no adelantarle, tratando de mantenerse al margen de la lucha por el cetro mundial de la categoría intermedia de las Superbikes.

Tras tres vueltas Cortese llegó a tener casi un segundo de diferencia sobre Cluzel y Mahias, que habían dejado ya atrás a sus acompañantes. En ese momento, el #16 apretó los dientes y en poco tiempo le recortó la distancia al teutón. Entonces, se remprendió la pelea. Cluzel volvió a ponerse primero y Cortese se fue largo, llegando a superarle Mahias, aunque pudo mantener la segunda plaza. Después, volvió a ir a por Cluzel… y ahí apareció el campeón de 2017, que aprovechó su oportunidad. Mahias subió a la primera posición mientras los contendientes se jugaban la corona y no volvió a bajarse del puesto.

Fue entonces cuando empezó la parte a cuchillo del enfrentamiento por el Mundial. Tras liderar Mahias, Cortese se dedicó a intentar molestar a Cluzel, algo que consiguió, puesto que el #144 consiguió abrir hueco e irse. Al ver esto, Cluzel buscó el adelantamiento sobre Cortese pero intentando provocar el fallo del alemán, incluso sacando la pierna en la frenada de la curva 1 para dejarle atrás. Pero, finalmente, esto surgió el efecto contrario: en la última vuelta Cluzel acabó yéndose al suelo, entregándole el título al recién llegado a la categoría. Además, con el 0 y la victoria de Mahias, también perdió el subcampeonato.

En otro orden de cosas, con el incidente final fue Federico Caricasulo quien completó el podio. En la zona de puntos terminaron Gradinger, Krummenacher, Perolari, Barberá, De Rosa, que empezó al final de la parrilla por exceder el número permitido de motores, Soomer, Sebestyen, Badovini, Cresson, van Sikkelerus, Stange y Calero. Murley acabó 16º, y no terminaron, además de Cluzel, Iturrioz, van Straalen, Smith, Stapleford, Okubo y Hornsey, estos dos últimos por un duro incidente en la curva 2, en la primera vuelta.

En la general, Cortese acaba liderando con 208 puntos, por delante de Mahias (-23), Cluzel (-25), Krummenacher (-49) y Caricasulo (-65). Ahora, toca despedirse del Mundial hasta el año que viene, cuando vuelva para la primera ronda de la temporada en Australia.

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